Un modelo matemático predice que pueden coexistir varias lenguas sólo si hay bilingüismo
Escrito por Redacción Matematicalia   
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Image ES EL TRABAJO DE MATEMÁTICOS Y FÍSICOS DE LA UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. Los investigadores demuestran que el gallego y el castellano “pueden convivir perfectamente”, mientras que otros prestigiosos trabajos previos vaticinaban que una de las dos lenguas siempre acabaría extinguiéndose.

Madrid, 15 de diciembre.- ¿Pueden coexistir dos lenguas en una misma población de forma estable, es decir, sin que una acabe imponiéndose a la otra y condenándola a la extinción? La respuesta, según acaban de demostrar investigadores españoles con un modelo matemático, es definitivamente sí, siempre que se den determinadas condiciones. En el caso del gallego, usado en este trabajo como ejemplo, las condiciones se cumplen, así que "en la situación actual, gallego y castellano pueden convivir perfectamente", dice Juan José Nieto, matemático de la Universidad de Santiago de Compostela y uno de los autores del trabajo.

El resultado es interesante tanto desde un punto de vista sociológico como matemático, porque un famoso modelo anterior, publicado en la revista Nature en 2003, predecía que en una sociedad con varias lenguas una de ellas se extinguiría inexorablemente.

El trabajo del grupo gallego, integrado además por los físicos de la Universidad de Santiago de Compostela Jorge Mira y Luis F. Seoane, ha sido presentado ya en versión electrónica y próximamente se publicará en papel. Ha sido destacado ya por la revista MIT Technology Review, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), con la reseña titulada How to prevent language extinction (Cómo prevenir la extinción de las lenguas).

¿Por qué ambos grupos obtienen un resultado diferente? La clave está en que los españoles han incluido en las ecuaciones de su modelo la posibilidad de que en la sociedad en cuestión haya un grupo bilingüe.

Los investigadores estadounidenses -Daniel M.Abrams y Steven H.Strogatz, de la Universidad de Cornell (Nueva York, EEUU)- no tuvieron en cuenta esta opción; hallaron que su modelo encajaba bien con 'parejas de lenguas' como el gaélico escocés y el inglés; el galés y el inglés; o el quechua y el español, pero sucede que en las sociedades donde se hablan estas lenguas prácticamente no hay individuos bilingües. "En España, en cambio, se da el bilingüismo en todas las comunidades con lenguas co-oficiales", explica Nieto, "lo necesitábamos para describir la situación real".

Incluyendo el bilingüismo el modelo “sí predice la coexistencia estable de los idiomas en determinadas condiciones: ahí radica la importancia de nuestro trabajo", explica Nieto.

El predador NO se come a la presa

Estos modelos se inspiran -aunque no son iguales- en los que investigan la relación entre predadores y presas en un ecosistema. Aquí la lengua más extendida, de haberla, sería el predador, mientras que la más débil sería la presa. La pregunta que se hace al modelo es cómo evolucionará el ecosistema, en función de determinados parámetros.

En el modelo de la Universidad de Santiago los parámetros son: 'estatus' de cada lengua en la sociedad, y grado de similitud lingüística entre ambos idiomas. El estatus se relaciona con las ventajas sociales o económicas asociadas a cada lengua, como si hablarla ayuda a acceder al mercado laboral. El mayor parecido entre las lenguas facilita -asumen los autores- el que los hablantes monolingües pasen a ser bilingües. Asignando valores a estos parámetros e introduciendo el número de hablantes monolingües y bilingües se pone en marcha el modelo.

La coexistencia estable se da, en concreto, cuando hay una población bilingüe y cuando el estatus socioeconómico de ambas lenguas es parecido y la diferencia lingüística no es mucha. Eso es lo que pasa en el gallego hoy en día, y por tanto "gallego y castellano pueden convivir perfectamente a largo plazo", dicen los investigadores.

El modelo es aplicable a cualquier pareja de lenguas, por supuesto también al castellano y al euskera, o al castellano y el catalán. Pero el resultado no tiene por qué ser el mismo. El parecido lingüístico entre el euskera y el castellano, por ejemplo, es bajo.

Basta unos pocos bilingües para preservar una lengua

Otro resultado interesante del trabajo que ahora se publica es que el sistema es muy sensible a las condiciones iniciales. Es decir: el modelo indica que puede bastar un pequeño grupo de hablantes bilingües para lograr la pervivencia de una lengua.

Sin pretender dar recetas concretas, los investigadores sí creen que este tipo de estudios son de interés para responsables de la política lingüística. Recuerdan que en el planeta se hablan hoy unas 6000 lenguas, pero el 95% de la población habla sólo cinco: inglés, ruso, mandarín, hindi y español. La salud de las lenguas minoritarias está muy relacionada con la biodiversidad cultural de la humanidad.

Para más información:

Juan José Nieto, Universidad de Santiago de Compostela, juanjose.nieto.roig@usc. Tel: 881813177