Internacional
Escrito por Mª. José Cantalapiedra   
viernes, 31 de marzo de 2006
Entrevista: Ingeborg M.M. Van Leeuwen

Recibido: jueves, 09 febrero 2006




Entrevista ::

 Ingeborg M.M. van Leeuwen, la matemática errante

 

Se llama Ingeborg M.M. van Leeuwen y nació en el 73, “el 23F para ser exactos”. De origen holandés, es licenciada en  Matemáticas por la Universidad de Granada, donde al mismo tiempo cursó parte de la carrera de Biología. “De corazón siempre he sido bióloga”, confiesa. Y añade: “El secreto para simultanear estudios con éxito es simple: buenas dotes organizativas”.

 

 

Mª. José Cantalapiedra

Departamento de Periodismo II

Universidad del País Vasco

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Se doctoró en la Vrije Universiteit de Ámsterdam y ahora trabaja en la Universidad de Nottingham en un proyecto internacional llamado Biología Integrativa que desarrolla herramientas para facilitar la simulación de sistemas biológicos complejos: “El proyecto se concentra en el desarrollo de un tumor y un corazón virtual con la finalidad de mejorar las terapias para curar las enfermedades cardiovasculares y el cáncer”. En el mismo trabajan matemáticos, programadores, biólogos y médicos, y recibió, a principios de 2004, una financiación de casi cuatro millones de euros del EPSRC, uno de los Consejos de Investigación del Reino Unido.

 

 

Foto de Ingeborg, tomada en Escocia

 

Ilustraciones de la naturaleza

multiescala del modelo

Logo oficial del proyecto Biología Integrativa

 

Ideograma de la página web del

proyecto Biología Integrativa

 

EPSRC logo 72 dpi jpeg

Logo del consejo de investigación que financia

el proyecto Biología Integrativa

 

 

Logo de la Universidad de Nottingham

 

Facultad de Matemáticas y Física

de la Universidad de Nottingham

 

Ingeborg es miembro del Centro de Medicina

Matemática de la Universidad de Nottingham

 

Pope Building, su lugar de trabajo

 

Madruga los domingos para anillar aves, lee una novela por semana y la curiosidad, que mató al gato como le recuerdan sus amigos, decide por ella. Primero la empujó hacia las matemáticas: “Cuando en Bachiller era incapaz de decidir si estudiar Matemáticas o Biología, finalmente la curiosidad tomó la decisión por mí. Me resultaba fácil imaginar qué tipo de materia se daría durante los cinco años de Biológicas, pero nadie parecía capaz de explicarme en qué consistirían los cinco años de la licenciatura en Matemáticas. Tuve que ir y descubrirlo por mi cuenta”. Luego la llevó a Ámsterdam: “Una búsqueda de información sobre proteínas me llevó a una página web rusa donde había un enlace al Departamento de Biología Teórica de la Vrije Universiteit en Ámsterdam. No pude evitar que el ratón se me fuera automáticamente... y allí encontré una oferta de trabajo para un matemático con interés en biología o un biólogo con conocimiento de matemáticas. Mandé un e-mail al director del departamento, el catedrático Bas Kooijman, simplemente para pedir información: en esos momentos no me estaba planteando abandonar Granada, pero aun así quería saber qué era eso de la Biología Teórica. Añadí tres líneas describiendo mi trayectoria. En respuesta, me mandó una invitación para visitar el Departamento en Ámsterdam ¡con todos los gastos pagados! Al final de la visita me ofreció la plaza... y dos semanas para tomar una decisión”. Después la alojó en Nottingham, un nombre que sólo relacionaba con la leyenda de Robin Hood y los bosques de Sherwood, y al que llegó en pijama: “Buscaba trabajo y vi ofertada una plaza en un tema de investigación relacionado con mi trabajo anterior en Ámsterdam. Decidí enviar un currículo, y cuando me invitaron para una entrevista de trabajo y para dar una charla estaba en cama con gripe. Finalmente acabé haciendo ambas cosas, la entrevista y la charla, por teléfono. He de admitir que es la única ocasión en la que he dado una charla en pijama, pero la vestimenta debió de darme suerte ¡ya que me ofrecieron el trabajo!”. Su día a día, tal y como ella lo expresa, son los modelos matemáticos del cáncer.

 

¿Cómo se llega al cáncer desde las matemáticas?

 

Las matemáticas empezaron a aplicarse extensivamente en medicina y biología a partir de mediados del siglo XX, pero es ahora cuando la creación de super-ordenadores brinda la oportunidad de efectuar un progreso importante en esta área. Durante mi periodo en Ámsterdam me concentré en estudiar la carcinogénesis química, el proceso mediante el cual ciertos compuestos químicos son capaces de inducir la aparición de tumores. El ejemplo mejor conocido es el del tabaco. Mi trabajo consistía principalmente en desarrollar nuevos modelos matemáticos para predecir la incidencia de tumores y la mortalidad en función del tiempo y la dosis suministrada. Otra parte importante de mi trabajo era comprobar la cualidad de las predicciones a partir de datos experimentales, mediante técnicas de estimación de parámetros.

 

En la Universidad de Nottingham pertenece al grupo de investigadores que, dentro del proyecto Biología Integrativa, trabaja en el tumor virtual.

 

Sí. Este grupo, liderado por la catedrática Helen Byrne, está compuesto por media docena de catedráticos, media docena de profesores e investigadores, y una docena de estudiantes de doctorado repartidos entre las Universidades de Oxford, Birmingham y Nottingham. El tipo de modelo que estamos construyendo difiere significativamente de otros intentos publicados con anterioridad. Primeramente, no se trata de un modelo genérico, sino de un modelo específico para el cáncer de colon, uno de los cánceres de mayor incidencia y mortalidad en los países desarrollados hoy en día. Además, se trata de un denominado modelo multiescala, que cubre todos los niveles de organización desde moléculas y rutas metabólicas, pasando por células y tejidos, hasta llegar a la estructura del órgano completo.

 

¿Qué ventajas presenta este enfoque?

 

Tiene numerosas ventajas, entre las cuales destacan la posibilidad de utilizar un amplio abanico de datos experimentales, poder estudiar las repercusiones de interacciones entre procesos que tienen lugar a distintos niveles, y poder evaluar los efectos de nuevos tratamientos contra el cáncer sobre el sistema completo.

 

Son muchos los investigadores españoles que recalan en universidades europeas y estadounidenses. ¿No es posible hacer una labor investigadora en la universidad española?

 

Con mi trayectoria pasada, ahora puede que sí tenga posibilidad de trabajar en España. Pero cuando me licencié, en 1996, era otra historia. Tenía claro que quería aplicar las matemáticas a la biología, un campo que me ha fascinado toda mi vida. Tuve la suerte de conocer a un miembro del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, el profesor Hilario Ramírez, dispuesto a dirigir mi tesis. Conseguimos resolver los problemas burocráticos derivados de que no era posible acceder al Programa de Doctorado de Bioquímica desde la licenciatura de Matemáticas. Sin embargo, el siguiente problema era económico: siendo licenciada en Matemáticas, no podía optar a una beca de investigación en Bioquímica.

 

¿Lo resolvió?

 

Tuve que inventar de todo: dar clases de holandés en una academia, impartir prácticas de bioquímica, vender cuadros y trabajar para el Vicerrectorado de Relaciones Internacionales coordinando intercambios de estudiantes... Tras tres años trabajando durante el día e intentando investigar durante las noches veía el futuro lo suficientemente incierto como para dejarlo todo y aceptar la oferta de trabajo que me brindaban en la Vrije Universiteit. Después de tres años de postgrado me vi forzada a dejar Granada para empezar una nueva tesis sobre un tema completamente diferente en Ámsterdam.

 

¿Encontró diferencias importantes entre ambas Universidades?

 

Diría que sí, que hay diferencias importantes. Por ejemplo, el número de horas de clase impartidas. Mientras que en Granada lo normal eran seis horas al día, en los Países Bajos y el Reino Unido hablamos del mismo número de horas... ¡pero a la semana! Tiene gracia que aquí en el norte todos piensen que en España la gente no hace otra cosa que dormir largas horas de siesta, cuando en realidad son los futuros matemáticos españoles los que trabajan más duro para sacarse la carrera.

 

¿Se aprecia esa diferencia en la formación adquirida?

 

En los Países Bajos y el Reino Unido los alumnos reciben un número relativamente bajo de créditos obligatorios en matemáticas clásicas y completan su formación a partir de una gran variedad de cursos especializados, al contrario de lo que sucede en España. Como resultado, los licenciados en Matemáticas españoles poseen un conocimiento teórico incomparable. En el Reino Unido, en cambio, adquieren una excelente preparación práctica, lo cual les permite incorporarse inmediatamente al mercado de trabajo. Por otro lado, en los Países Bajos los alumnos no reciben clases durante el último curso de la carrera sino que se incorporan a los distintos Departamentos para realizar proyectos de fin de carrera bajo la tutela de un profesor o de un doctorando. Y muchos optan por realizar dicho proyecto en el extranjero o en una empresa  privada, con vistas a ser contratados una vez finalizada la carrera.

 

Las matemáticas la han llevado de viaje, geográfica e intelectualmente. ¿Pensó que podrían ser tan errantes?

 

Hay quien trabaja de lo que sea con tal de quedarse en un mismo sitio, y hay quien se mueve lo que haga falta para conseguir el trabajo que quiere. Claramente yo pertenezco al segundo grupo de gente.

 

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Sobre la autora

María José Cantalapiedra es profesora titular en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad del País Vasco / EHU. Doctora en Ciencias de la Información por la misma universidad, estudia la transposición de los géneros periodísticos a los medios digitales.