Sociedad
Escrito por Redacción Matematicalia   
viernes, 26 de junio de 2009
Alberto Dou, in memoriam

Recibido: jueves, 25 junio 2009




Alberto Dou, in memoriam

 

 

José Sabina de Lis

Departamento de Análisis Matemático

Universidad de La Laguna

e-mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

página web: http://webpages.ull.es/users/josabina

 

 

 

El Profesor Alberto Dou i Mas de Xexàs falleció en San Cugat del Vallés (Barcelona) el pasado mes de abril a la edad de 93 años. Había nacido en Olot (Girona) el 21 de diciembre de 1915 (hijo de los marqueses de Olérdola) y era conocido por quienes con él mantuvieron alguna relación profesional en las matemáticas como el Padre Dou. Además de un Universitario en el sentido integral y más moderno del término, se le puede considerar como una auténtica referencia en la ciencia matemática de nuestro país desde mediados de los cincuenta.

 

Su singladura profesional como ingeniero y matemático, también como jesuita e intelectual, discurrió en consonancia con el siglo que le tocó vivir. Afrontó sus turbulentos avatares con espíritu curioso y a la vez rebelde, modulado en su madurez por un característico “seny” catalán cuando las situaciones adversas así lo demandaron.

 

Su carrera comienza en los preámbulos de la guerra civil cuando en 1936 supera el examen de ingreso en la Escuela Especial de Ingenieros de Caminos. Antes de la “Ley de Ordenación de las Enseñanzas Técnicas” de 1957 –promulgada por el primero de los gobiernos tecnócratas (Opus Dei) del régimen franquista–, quienes aspiraban a convertirse en ingenieros en alguna de las “escuelas tradicionales” (Industriales, Caminos, Minas o Montes) debían primero superar un tortuoso examen de ingreso, que se convocaba una vez al año en Madrid. Tal examen constituía de facto una genuina oposición que permitía al candidato el acceso posterior a los estudios en la escuela correspondiente. La preparación era dura. Las tandas de problemas de la parte de matemáticas, una de las cribas más difíciles de superar, requerían el adiestramiento adecuado en alguna de las célebres “Academias” que operaban en Madrid a tal efecto. Cuenta el propio Dou en [DD] que su formación matemática empieza en la “Academia Misol” en donde prepara el ingreso en Caminos[1].

 

Con el estallido de la guerra civil (1936-39) Dou es movilizado al frente, primero como soldado raso para ser ascendido después a la categoría de Alférez Provisional (“alférez estampillado”, como se les conocía debido a los distintivos característicos que llevaban en el uniforme). Una anécdota que se cuenta de esta época ilustra la firmeza de carácter de Dou cuando se trataba de defender lo que lealmente entendía como justo [MV]. Parece ser que estando destacado en el frente de Aragón, se ve envuelto en una disputa con algunos compañeros de su unidad sobre si el catalán es o no una verdadera lengua. Llegada la discusión a oídos del capitán, éste les manda “firmes” y reta a dar un paso al frente a quien defienda el catalán. Dou da ese paso y ello le supone terminar el resto de la guerra (esto ocurría en 1937) en un batallón disciplinario.

 

Acabada la contienda retoma los estudios de ingeniero, los cuales concluye en 1943 obteniendo el Premio Extraordinario Manuel Becerra. Cursa al mismo tiempo algunas asignaturas sueltas de la carrera de matemáticas. Ese mismo año ingresa en la Compañía de Jesús, en la que más tarde (1954) se ordenaría sacerdote. Algunos de sus compañeros de pensión recuerdan que Dou solía oír misa todas las mañanas en el convento de los Padres Trinitarios, antes de asistir a las clases de Caminos [S].

 

Dou se ocupó plenamente de los estudios de Matemáticas hacia finales de los años cuarenta tras culminar, en 1949, los estudios de Filosofía en la Facultad de la Compañía de Jesús en Sarriá. Cuando cursó la licenciatura ésta constaba de de catorce asignaturas, y no era extraño que un ingeniero simultaneara estudios con una carrera de ciencias (Físicas o Matemáticas). Naturalmente, no figuraban en los temarios capítulos de disciplinas recientes como la Topología (señala Dou en [DD] que oyó hablar por vez primera de la noción de grupo en las clases de Augé sobre ecuaciones diferenciales). Obtuvo la licenciatura en matemáticas –con premio extraordinario– por la Universidad de Barcelona en el curso 1949-50. Inmediatamente después, tras asistir a un curso de Wilhelm Blaschke sobre la “geometría de los tejidos” –tema a caballo entre la geometría diferencial y las ecuaciones diferenciales–, realizó una estancia bajo la supervisión de aquél en la Universidad de Hamburgo. Esto le permitió elaborar una memoria sobre los “cuatritejidos” que defendió en 1952 como tesis doctoral en la entonces denominada Universidad Central (hoy Complutense), única institución que por aquel entonces tenía la facultad de otorgar el título de doctor. Por brevedad no incluiremos en el presente artículo –salvo algunas excepciones– la relación de publicaciones científicas de Alberto Dou. Remitimos al lector interesado a la referencia [D1] y su versión más reciente [D2][2]. Es pertinente señalar que Dou compatibilizó la redacción de la tesis con los estudios de Teología, realizando a este fin una estancia en la Universidad de Innsbruck durante el periodo 1950-51. Concluyó estos estudios en San Cugat en 1955.

 

También en 1955, el Claustro de la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid le otorga –tras el correspondiente concurso de méritos– la plaza de Catedrático, la cual ocuparía hasta 1975, año en que se traslada a la Universidad de Deusto para tomar posesión como Rector. Se dedica entonces de lleno al estudio de las ecuaciones diferenciales durante los dos años siguientes, y en 1957 gana por oposición la Cátedra de Análisis Matemático III (ecuaciones diferenciales) de la Complutense. Esta plaza, que llevaba un cierto tiempo vacante cuando se convocó, tenía un pasado controvertido. En efecto, le había sido otorgada en 1928 a Esteban Terradas –prestigioso ingeniero, probablemente uno de los mejores matemáticos españoles del siglo XX y fundador del INTA[3] en la década de los cuarenta–. Con el advenimiento de la II República la Facultad de Ciencias lo desposeyó del cargo, que se otorgó a D. Marín Toyos en 1935. De vuelta de su exilio argentino en 1940, el ministerio restituyó a Terradas al puesto de catedrático, ahora en Física Matemática, para no desplazar a Marín Toyos [RS]. Hasta su traslado a la Universidad Autónoma de Barcelona en el curso 1983-84, Alberto Dou mantendría la cátedra de ecuaciones diferenciales (con la excepción de los cursos 1975-76 y 76-77 por traslado a la Universidad de Deusto).

 

La investigación matemática de Alberto Dou, superada la etapa de sus trabajos sobre cuatritejidos relacionados con la tesis, se ocupa de la teoría de la elasticidad y las ecuaciones en derivadas parciales. Se caracteriza por las visitas periódicas que realiza a centros internacionales de gran relevancia en el campo. Los contactos que establece con los mejores especialistas –Fritz John, Alberto Calderón y Jacques-Louis Lions– resultarán a la postre cruciales para la modernización y desarrollo de las ecuaciones diferenciales en nuestro país. En 1959-60 realiza una estancia en el Courant Institute de la Universidad de Nueva York que aprovecha para visitar también la Universidad de Chicago, donde establece una estrecha relación con Anthony Zygmund y Alberto Calderón. En 1963-64 se desplaza al Mathematics Research Center de la Universidad de Wisconsin en Madison para trabajar con R. Langer. En 1969-70 la visita fue a la Universidad de Notre Dame en Indiana, mientras que en 1974 volvió al Courant Institute para pasar un semestre.

 

No nos ocuparnos aquí de la descripción del contenido técnico de los trabajos de Dou (remitimos al lector interesado a [D1] y su reciente actualización [D2]). Antes bien, destacaremos algunas de las importantes consecuencias de su actividad investigadora y viajera. En consonancia con sus contactos más arriba mencionados, además de Peter D. Lax, P. Garabedian y Wolfgang Wasow, entre otros, Dou estimuló y facilitó el desplazamiento de sus estudiantes a centros extranjeros. Fue este el origen de las tesis doctorales de Miguel de Guzmán (USA), Antonio Valle, J.A. Fernández Viñas, Miguel Lobo, Carlos Fernández Pérez, José L. Andrés Yebra, Jesús Fortea, J. Ildefonso Díaz y Chema Fraile (París). Las ecuaciones en derivadas parciales fue el denominador común de la mayoría de estas tesis (con excepción quizás de las de Miguel de Guzmán y Jesús Fortea). Dentro de la temática de las ecuaciones diferenciales ordinarias se encuadran asimismo las tesis de Alfonso Casal, Florencio del Castillo y Alfredo Somolinos, que también fueron asesoradas por Dou.

 

Ya se apuntó más arriba la reforma en 1957 de los estudios de ingeniería. Uno de los objetivos de ésta era el acercamiento al “modelo universidad” de las antiguas Escuelas Especiales. A estos efectos, Dou habilitó en la Escuela de Caminos de Madrid un programa de doctorado que en la parte investigadora se saldó con las tesis de, entre otros, Fernando Arriaga, J.M. Antón Corrales, Ángel Gutiérrez, Jesús Ortiz, Emilio de la Rosa, Hubert Mennikent y Emilio Garbayo (sobre la contribución de Dou a la estructuración de los estudios de matemáticas en Caminos véase la nota de Emilio de la Rosa [dR] en las Actas de su Homenaje en la Complutense en junio de 1988).

 

Son asimismo fruto de sus investigaciones en ecuaciones diferenciales las obras [Do1], [Do2, Do3] y [Do4], ésta última en colaboración con A. Mendizábal. La primera, [Do1], modernizó la enseñanza de las ecuaciones diferenciales ordinarias en nuestro país. Dou presenta los resultados de existencia en el formato de espacios métricos hoy en día al uso y, además, dedica una parte substancial del texto a los métodos numéricos. El libro posterior de Miguel de Guzmán [dG1] fue la espléndida continuación de [Do1]. No sólo se pulieron y matizaron en [dG1][4] las herramientas topológicas de [Do1] sino que, además, el texto recoge dos temas que por entonces comenzaban a ponerse de moda: la teoría de la estabilidad y la de control. Los dos manuales de ecuaciones en derivadas parciales [Do2, Do3] y [Do4] se gestaron en su docencia en caminos, y junto con el experimento [Re] de Rey Pastor –creado para uso específico del personal del INTA– constituyen probablemente los primeros textos sistemáticos de la materia en castellano.

 

El presente relato del curriculum de Dou estaría incompleto si no se resaltara el importante papel que desempeñó en la gestación de los estudios de la ciencia del computador en nuestro país. Ya en su primera estancia en el Courant entró en contacto con los problemas prácticos de la simulación numérica, aprendiendo el lenguaje Fortran. Esto, naturalmente, se reflejó en la configuración de los textos [Do1], [Do4] que acabamos de reseñar. Debe recordarse asimismo que fue precisamente en el Instituto Courant donde operaron los primeros ordenadores –en el sentido moderno del término–, siendo empleados en el estudio de diversos problemas de la mecánica de fluidos [Rd]. Por otra parte, Dou desempeñó a partir de 1960 el cargo de director del Departamento de Cálculo del Instituto Jorge Juan (CSIC), siguiendo con interés el avance de la disciplina en el transcurso de los sesenta. Él mismo señala en la entrevista [DD] que durante estos años trabajó intensamente en el estudio de los aspectos lógicos y filosóficos del fenómeno del ordenador. Pues bien, tras la creación de la Facultad de Matemáticas en la Universidad Complutense en el año 1975, Dou fue el promotor de la Especialidad de Ciencias de la Computación[5]. Junto con una experiencia similar desarrollada en paralelo por la Facultad de Físicas de la Complutense, constituyó la primera oferta de estudios de Informática en la universidad española[6].

 

Una parte substancial de las actividades de Dou como intelectual se centró en dar forma escrita a sus reflexiones sobre diversas cuestiones de carácter humanístico, filosófico y, naturalmente, religioso; muchas de ellas de neto transfondo matemático. Miguel de Guzmán, uno de sus discípulos más reconocidos, clasificó esta parte de su obra en cuatro áreas: la verdad, el conocimiento artificial, la evolución del conocimiento científico y las repercusiones sociales del binomio “ciencia-técnica” (véase [dG1][7]). Una parte importante del tercer tema tiene que ver con la historia del pensamiento matemático[8]. Con su imponente formación clásica, Dou era un especialista en Aristóteles, Euclides y Euler. Sin embargo, uno de los capítulos de historia que capturó profundamente su interés fue –por razones obvias– la obra del sacerdote jesuita Giovanni G. Saccheri (1667-1733), considerado el precursor de las geometrías no euclídeas. Su minucioso análisis del libro de Saccheri Euclides ab ovni naevo vindicatus[9], sobre el problema de la independencia del quinto postulado, se concretó en el trabajo [Do5]. Quienes a principios de los ochenta tuvimos la oportunidad de seguir sus seminarios sobre Saccheri[10] no olvidamos la profundidad y pasión que irradiaban sus exposiciones. La obra [Do6] refleja asimismo el sólido conocimiento que Dou poseía en materia de lógica formal y en las diversas temáticas relacionadas con los Fundamentos de la Matemática.

 

En una nota como la presente es hasta cierto punto inevitable mencionar la relación entre Alberto Dou y Julio Rey Pastor[11]. En [Do8], Dou nos dice que nunca asistió a clase alguna de Rey Pastor (cosa lógica si se tienen en cuenta los extensos periodos que aquél paso en Argentina[12]). A mediados de los ochenta Dou se ocupó con detalle de la revisión crítica de la obra de Rey Pastor en Análisis. Con este motivo impartió una serie de seminarios a los que también tuve la oportunidad de asistir (véase [Do7] y referencias). En una de aquellas memorables lecciones Dou nos enseñó cómo Rey Pastor había conseguido construir, en base a su virtuosismo geométrico[13], la solución del problema de Dirichlet para la ecuación de Laplace. No pude resistir por entonces la tentación de preguntarle cómo había sido su primer encuentro con el matemático riojano. Transcribo aquí lo que me contó: “Conocí a Rey Pastor en el Congreso Internacional de Matemáticas de Amsterdam (1954), donde expuse una comunicación. Al terminar la charla, se me acercó y se presentó a sí mismo. Nos sentamos a charlar y resultó que Don Julio tenía un carácter «tremendo»; en cuestión de momentos puso «de vuelta y media» a la plana mayor de la matemática española de entonces…”.

 

Anécdotas aparte, huelga señalar el profundo respeto que Dou profesaba a la persona y obra de Rey Pastor. Lo que es más importante, fue precisamente Dou quien sucedió a Rey Pastor en dos instituciones bien significativas. En primer lugar, la Real Sociedad Matemática Española que había sido fundada por el propio Rey Pastor a principios de siglo, y en cuya presidencia le remplazó Dou a principios de los 60. En segundo lugar, ocupó en 1963 la plaza que Rey Pastor dejó vacante en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid a su muerte en 1962[14]. En su ahora bien conocido discurso de ingreso [Do8], Dou consagró la primera sección a glosar la figura y obra de Rey Pastor, a quien llega a calificar como “el matemático hispanoamericano más importante de la edad contemporánea”.

 

La gestión en puestos de responsabilidad fue otra faceta importante en la carrera universitaria de Alberto Dou. Desde 1967 a 1975 fue Director del recién creado Departamento de Ecuaciones Funcionales de la Sección de Matemáticas en la Facultad de Ciencias de Madrid. De esta última se segregó dicha Sección en 1975 para constituir la primera Facultad de Matemáticas del país, y Alberto Dou fue su primer decano. Sin embargo ocupó el cargo poco tiempo, pues fue promovido a Rector de la Universidad de Deusto, a donde se trasladó durante los cursos 75-76 y 76-77. Allí afrontó con proverbial talante liberal –en el mejor sentido del término– las considerables turbulencias del periodo político que hoy conocemos como la “transición”[15]. Nada refleja mejor la actitud conciliadora de Dou que el siguiente episodio que él mismo relata en [DD]:

 

Para mí el acto de mayor resonancia se produjo siendo [yo mismo] Rector de la Universidad de Deusto y estando presidiendo el acto de apertura del curso 1976-77. Cuando el Secretario terminó de leer la Memoria del curso 1975-76, un grupo de estudiantes de Derecho subieron al estrado de la presidencia por propia iniciativa y pretendieron leer la contramemoria escrita que llevaban consigo. Inmediatamente se armó un escándalo. Me levanté, impuse silencio y les autoricé para que leyeran su contramemoria. Cuando terminó la lectura pareció que iban a marcharse, pero les indiqué la conveniencia de que se quedaran y escucharan como nosotros les habíamos escuchado; y se quedaron.

 

En septiembre de 1977 regresa a Madrid para ocupar el cargo de rector académico del ICAI (Instituto Católico de Artes e Industrias), adscrito actualmente a la Universidad Pontificia de Comillas. Mantendría el cargo hasta septiembre de 1980. Simultáneamente, vuelve a ocupar –tras el oportuno concurso de traslado– la Cátedra de Análisis Matemático III que había dejado vacante durante su marcha a Deusto. En septiembre de 1981 toma el relevo a Miguel de Guzmán en la dirección del Departamento de Ecuaciones Funcionales hasta el curso 1983-84, tras el cual se traslada a la Universidad de Barcelona en comisión de servicios. En dicha universidad desempeña a partir de 1984 el puesto de Profesor Emérito, impartiendo docencia en Historia y Filosofía de las Matemáticas. Fue, además, socio fundador del Centre d’Estudis d’Història de les Ciències.

 

Image

 

Alberto Dou (a la izquierda de la imagen) en su época de

Rector del ICAI, recibiendo la visita de S.M. el Rey.

 

Resulta un grato privilegio que a quien suscribe –miembro del Departamento de Ecuaciones Funcionales cuando hace ya más de 20 años ejerció el Padre Dou su último mandato como director– se le haya solicitado escribir esta breve reseña. De aquel entonces, sólo quiero destacar su actitud cercana y abierta a las inquietudes de los que entonces éramos los más jóvenes “PNN’s” del departamento; su verdadero interés por que nos formáramos en las mejores condiciones y tuviésemos unas responsabilidades docentes acordes a este objetivo. Recuerdo su mirada entre divertida y traviesa, de ojos verdes, cuando nos animaba a expresar nuestras opiniones en las Juntas de Departamento. Eso sí, una vez en el debate había que defender las posiciones y Dou no hacía concesiones con posturas frívolas o inconsistentes[16].

Creo no equivocarme al concluir que el Profesor Dou constituye un ejemplo de las mejores personalidades que habilitaron la transición científica de este país en la crítica década de los setenta. Además de excelente matemático, fue un intelectual y humanista… ¡con talante!

 


[1] La referencia [DD] recoge una entrevista personal a Alberto Dou llevada a cabo en 1996 por uno de sus alumnos más destacados, el Prof. J. Ildefonso Díaz Díaz, de la Universidad Complutense.

[2] En sus trabajos científicos en español, Dou sintió una cierta predilección por la revista catalana Collectanea Mathematica. Sus artículos en esta publicación son accesibles on line en la edición electrónica de la misma.

[3] Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial.

[4] En la mejor tradición humanista tan próxima intelectualmente a Dou, el libro comienza con un capítulo sobre la evolución histórica de las ecuaciones diferenciales.

[5] Hasta la creación de la Facultad de Informática en la Complutense, el profesorado de Ciencias de la Computación estuvo integrado en el Departamento de Ecuaciones Funcionales primero, en el de Matemática Aplicada después.

[6] A esta iniciativa seguiría posteriormente la creación de las Facultades de Informática con un currículum similar al de las escuelas de ingeniería convencionales. Por ejemplo, el caso de la Universidad Politécnica de Madrid.

[7] Esta reseña de Miguel de Guzmán sobre la faceta humanística de la obra de Dou se reproduce también en [D2].

[8] Queda invitado el lector a cotejar [dG2] para ganar una perspectiva más amplia de esta parte, bastante significativa por cierto, de la obra de Dou.

[9] Euclides libre de toda mancha.

[10] En la época en que lo traté, el de las “geometrías no euclídeas” era con diferencia su tema predilecto cuando se le invitaba a impartir alguna conferencia.

[11] Ildefonso Díaz abunda sobre el tema en [D2].

[12] De hecho, Rey Pastor permaneció ininterrumpidamente en Argentina por un periodo que abarcó desde antes de la guerra civil hasta 1948, fecha en que regresó a España con ocasión de su jubilación como catedrático en la universidad española.

[13] En palabras de Dou: “Rey Pastor sabía geometría por los codos…”

[14] Dou redactó una breve nota necrológica sobre Rey Pastor en 1962, seguida posteriormente de dos artículos más extensos sobre su obra en la revista de los jesuitas Razón y fe 67 (1963), 133-146 y 273-282.

[15] En su época como Secretario de la Sección de Matemáticas, a principios de los 70, Dou tuvo que defender en numerosas ocasiones a los estudiantes de las violentas incursiones de la policía del régimen en la Facultad de Ciencias.

[16] Otra anécdota. Escenario: una Junta de Facultad en el año 1982. Tema a debate: universidad pública versus universidad privada. En mi fila y defendiendo obviamente “la pública”, los “PNN’s” entre los que me integraba en representación del sector “Ayudantes”. En la fila de enfrente, liderando con entusiasmo los valores del sector privado, nuestro querido Dou. Por más que éste me incitó con gestos para que interviniera en el debate expresando mi opinión… simplemente, y por puro respeto, ¡no me atreví!

 

 

Referencias

 

[dG1]

a   b   c

M. de Guzmán: Aspectos humanísticos en la obra de Alberto Dou. En Actas de la Reunión Matemática en Honor de A. Dou (J.I. Díaz y J.M. Vegas, eds.). Editorial Universidad Complutense, Madrid, 1989.

[dG2]

^

M. de Guzmán: Ecuaciones Diferenciales Ordinarias: Teoría de Estabilidad y Control. Alhambra, Madrid, 1975.

[dR]

^

E. de la Rosa: Aspectos de la obra del profesor Dou como Ingeniero de Caminos. En Actas de la Reunión Matemática en Honor de A. Dou (J.I. Díaz, J.M. Vegas, eds.). Editorial Universidad Complutense, Madrid, 1989.

[D1]

a   b  

J.I. Díaz: La labor de Alberto Dou en Matemática Aplicada. En Actas de la Reunión Matemática en Honor de A. Dou (J.I. Díaz y J.M. Vegas, eds.). Editorial Universidad Complutense, Madrid, 1989.

[D2]

a   b   c
d

J.I. Díaz: Alberto Dou: su obra matemática y su papel en el progreso de la matemática española. La Gaceta de la RSME 12 (2009), 227-256.

[DD]

a   b   c
d   e

J.I. Díaz, A. Dou: Alberto Dou, un maestro a sus ochenta. Bol. Soc. Mat. Apl. 9 (1996), 30-50.

[Do1]

a   b   c
d   e

A. Dou: Ecuaciones diferenciales ordinarias. Dossat, Madrid, 1964.

[Do2]

a   b   

A. Dou: Ecuaciones en derivadas parciales de primer orden e introducción a las de segundo orden. Dossat, Madrid, 1970.

[Do3]

a   b   

A. Dou: Lectures on Partial Differential Equations of First Order. University of Notre Dame Press, 1972.

[Do4]

a   b   c

A. Dou, A. Mendizábal: Ecuaciones en Derivadas Parciales y su Resolución Numérica. Publicaciones de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Madrid, 1973.

[Do5]

^

A. Dou: Logical and historical remarks on Saccheri’s geometry. Notre Dame Journal of Formal Logic 11 (1970), 385-415.

[Do6]

^

A. Dou: Fundamentos de las Matemáticas. Labor, Barcelona, 1974.

[Do7]

^

A. Dou: La obra de Rey Pastor en Análisis Matemático. En Actas I Simposio sobre Rey Pastor (Luis Español, ed.). Instituto de Estudios Riojanos, 1985, pp. 71-78.

[Do8]

a  b

A. Dou: Relaciones entre las ecuaciones en derivadas parciales y la física. Real Academia de Ciencias Físicas, Exactas y Naturales, Madrid, 1963.

[MV]

^

R. Masramón de Ventós: El encanto de ser catalán. El País, 18/06/1980 [Disponible en www.elpais.com].

[Rd]

^

C. Reid: Courant in Göttingen and New York, the story of an improbable mathematician. Springer Verlag, New York, 1976.

[Re]

^

J. Rey Pastor: Los problemas lineales de la física. INTAET, Madrid, 1955.

[RS]

^

A. Roca, J.M. Sánchez Ron: Esteban Terradas. INTA/Serbal, Madrid, 1990.

[S]

^

J.M. Segovia Cabrera: Mi compañero de pensión, sabio y santo. El Día (Tenerife), 03/05/2009 [Disponible en www.eldia.es].

 

Image

Sobre el autor

José C. Sabina de Lis ha sido profesor de las Universidades Complutense y Politécnica de Madrid. Actualmente es Catedrático de Matemática Aplicada en el Departamento de de Análisis Matemático de la Universidad de La Laguna. Sus temas de interés son las ecuaciones diferenciales y el análisis no lineal, campos en los que ha publicado numerosos trabajos de investigación.